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¿Por qué el calor nos inflama? Y cómo evitarlo

Para muchos, la época de calor trae consigo memorias en la playa, comidas en el jardín y momentos en la alberca; pero si pasamos mucho tiempo expuestos a altas temperaturas pueden ocurrir problemas de salud. Muchas personas tienden a retener agua en exceso o inflamarse por algo que se conoce como edema de calor. Por el efecto de la gravedad, la inflamación es más pronunciada y obvia en pies, tobillos y piernas.

El calor hace que los vasos sanguíneos se expandan y el cuerpo tiene dificultades para llevar la sangre de las extremidades de vuelta al corazón, como resultado el líquido se acumula en piernas y pies. Ese líquido extra puede hacer que tu piel se sienta inflamada y también puede inflamar a las manos y dedos.

Una señal de que tienes edema (hinchazón por retención de líquidos) es cuando presionas tu piel por varios segundos y se queda una hendidura en la zona. Según la CDC, el edema por calor tiende a ocurrir cuando el cuerpo no se ha aclimatado al ambiente caluroso.  Esto no es serio, pero puede ser una señal de una forma más preocupante de una enfermedad relacionada al calor, como fatiga por calor.

Ciertas condiciones médicas pueden hacer a que seas susceptibles a retención de líquidos, tales como enfermedades de pulmón, riñón, hígado y corazón. Adultos mayores, embarazadas y personas con sobrepeso son más propensos a retener líquidos, particularmente si se sientan o paran por largos periodos de tiempo.

Algunas recomendaciones para evitar la inflamación:

  • Eleva las piernas para contrarrestar los efectos de la gravedad en los pies, tobillos y piernas.
  • Trata de caminar al menos 20 minutos o realizar cualquier actividad física, el ejercicio mejora el flujo de sangre también.
  • Usa ropa suelta que permita el flujo sanguíneo por todo el cuerpo
  • Trata de permanecer en ambientes frescos en la medida de lo posible
  • Date un baño con agua fresca.