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4 factores que desequilibran tu piel, y cómo contrarrestarlos

¿Te ha pasado que un día amas un producto de Skin Care, y al siguiente no se siente tan bien?

Esto puede deberse a que tu piel cambia todos los días y tiene necesidades distintas. Tus células tienen su ciclo de renovación, el clima cambia trayendo nuevas necesidades de hidratación y protección y tus ciclos hormonales afectan la apariencia de tu piel.

¿Cómo es que ocurre todo esto?

Renovación celular: Todos los días las células de nuestro cuerpo cambian, tienen un ciclo de renovación donde algunas células envejecen y mueren, y otras se nacen en la capa más interna de la piel hasta alcanzar la superficie. En una piel saludable este ciclo se completa en aproximadamente 28 días, dependiendo de la raza, situación geográfica y edad.

Es por eso que al comenzar un nuevo régimen de cuidado de la piel, se recomienda esperar aproximadamente de 1 a 3 ciclos (3 meses aproximadamente) para ver los mejores resultados que el producto nos puede ofrecer. Lo anterior da oportunidad de que el producto actúe en las capas más profundas de la piel y comience a incidir en las nuevas células que se mostrarán en la superficie de la piel.

Clima: Otro factor que hace que nuestra piel sea distinta todos los días, es el clima. Sol, sequedad, humedad, frío o calor, son condiciones que llevan nuestra piel a tener necesidades distintas. 

Por esa razón es recomendable cambiar de productos de Skin Care a lo largo del año. Durante verano o primavera, lo mejor es optar por productos altamente hidratantes, que sean ligeros a la aplicación pero que a la vez protegen nuestra piel de rayos solares, luz infrarroja y azul. Durante el invierno, que hay más aire frio deberás procurar productos humectantes, con cantidades mayores de aceites que logren retener más humedad en tu piel. Es aconsejable que, sin importar la estación del año, protejas tu piel ante la luz artificial (azul) infrarroja y UV

Cambios Hormonales: Estos cambios suceden tanto en hombres como en mujeres, siendo más notorios y marcados en las mujeres. El ciclo menstrual y la piel están estrechamente relacionados, la producción cíclica de estrógenos y progesterona en las mujeres, está asociado con resequedad en la piel, acné, eccema atópico y dermatitis irritante.

Para ayudar a la piel a mantenerse en equilibrio, es recomendable alternar productos unos días antes y durante el ciclo menstrual. Se recomienda usar productos que ayuden a la piel a disminuir su producción de grasa. No debemos olvidar que la alimentación está estrechamente relacionada con la producción de grasa y proteínas que hacen que nuestra piel esté sana y luzca joven, por eso hay que evitar comida industrializada y consumir comida real.

Envejecimiento: Conforme envejecemos, el ciclo celular de la piel se vuelve más lento y las células muertas tienden a acumularse en la superficie, causando flacidez, engrosamiento, líneas finas y arrugas. Es probable que agentes externos como bacterias y partículas de contaminación ambiental pueden quedarse atrapabas en este cumulo de células causando manchas y brotes.

Volver un hábito la hidratación y exfoliación moderada de la piel para siempre lucir radiante y joven, procurando exfoliaciones suaves mecánicas o químicas; esta ultima siempre usando ácidos de origen frutal o vegetal como los AHAs que no dañan, queman o maltratan tu piel.

Lo más importante para cuidar tu piel es que escuches sus necesidades y puedas adaptarte a ellas. Ten tu producto base de día y de noche y altérnalo cuando sea necesario con sueros o aceites nutritivos o cremas más humectantes.